El 7 de marzo, el barrio que vio nacer una parte importante del tango argentino volvió a convertirse en escenario. En el corazón de La Boca se celebró el 1° Festival Filiberto, un encuentro dedicado a homenajear al maestro Juan de Dios Filiberto, figura fundamental del tango en Buenos Aires.
El festival reunió música, arte y comunidad en una celebración abierta al público. El cierre de la jornada estuvo a nuestro cargo y llevamos el espectáculo a las calles del barrio.
Hablar de Filiberto es hablar de identidad. Compositor, director y creador de obras emblemáticas como Caminito, su música capturó la esencia popular, portuaria y obrera de La Boca.
Su obra no solo consolidó una estética dentro del tango argentino, sino que también dio voz a un paisaje social: el conventillo, el trabajo en el puerto y la vida cotidiana del barrio. Filiberto entendió que el tango en Buenos Aires era mucho más que música; era memoria, pertenencia y comunidad.
Escuchar su música en el barrio que inspiró gran parte de su obra tuvo una fuerza simbólica especial, conectando historia, territorio y cultura popular.
En el corazón de La Boca, donde el color dialoga con la memoria obrera y el puerto todavía susurra historias, el festival propuso volver a escuchar el barrio desde el barrio. Más que un homenaje, fue una apropiación colectiva del espacio y del legado cultural del tango.
El evento fue organizado por Fundación x La Boca, con curaduría escénica a cargo de Carlos Oscar Di Lorenzo y Leonardo Reale, junto con la asesoría de María Cecilia Parada.
La jornada se realizó en la esquina de Filiberto y Suárez, con entrada libre y gratuita, y reunió propuestas artísticas que celebraron la identidad cultural del barrio. Además, en la terraza del espacio cultural Juan de Dios se pudo visitar la muestra de Artes Visuales del 1° Certamen Juan de Dios, sumando una dimensión visual al homenaje.
Estuvimos a cargo del cierre, reafirmando nuestro compromiso con la difusión del tango argentino dentro y fuera de los escenarios tradicionales.
Participar del Festival Filiberto significó volver a la raíz: llevar el espectáculo a la calle y celebrar el legado de un maestro en el mismo barrio que inspiró su música.
Esa noche, el tango no estuvo únicamente sobre el escenario. Tomó la esquina, la vereda y la memoria colectiva, recordando que el tango en Buenos Aires sigue siendo una expresión viva de la ciudad.
Travel to the golden decade of tango through a show with more than 25 artists on stage, a live orchestra, unmatched voices, and a unique scenic display.